Muchos españoles pertenecemos a una generación educada bajo el orgullo de saber que perseguiendo la verdad, respetando y queriendo a los demás,como podemos querernos a nosotros mismos,podríamos pasar por la vida de la mejor manera posible y sin la necesidad de tener que estar afiliados a ningún partido político tóxico ni a propaganda alguna, en que es inevitable el tener que pensar de continuo entre amigos y enemigos, aunque podamos tener,faltaría más, los odios y amores contenidos como cualquier persona.
Nos enseñaron eso, como el que vivir además entre libros,familia y profesión podía ser la forma más inteligente para sobrellevar este valle de lágrimas.
Y bajo estos valores hemos pretendido vivir, alejados del ruido cuánto hemos podido, pero bajo el peso de las cosas que ensombrecen nuestra vida ,muchos nos sentimos más que concernidos para denunciar a este Gobierno Sentina, adonde por ir a parar lo peorcito de cada familia ,todos los días tenemos que sentirnos humillados y ofendidos como ciudadanos. Muchos de ellos, los fomados en la universidad de las ideas izquierdosas,como rentable industria. Alguna de ellas con un viejo lema fundacional tan viejo como las ladillas…”pan para mí, pan para el obrero, pero pan para mí primero”.Y cuyos resultados prácticos quedan ofensivamente a la vista si miramos hacía casoplones por Galapagar o hacía La Mareta, donde viven sin que se les caiga la cara de vergüenza,pero intuímos que avergonzados, expiando sus muchas culpas,mientras recuerdan, posiblemente, aquello que tuvieron que oirse por Ceuta,¿pero que hemos hecho para merecernos esto?… Por sus obras los conoceréis, siempre sigue siendo así desde la Biblia.
Excluyan de mi juicio general, faltaría más, a las mínimas y honrosas excepciones que quieran.
Este batiburrillo de cosas es lo que sentí el jueves pasado tras ver asaltada mi querida Ceuta, la ciudad de mis suegros, mi esposa y hasta donde nació mi hijo mayor.
Sentimiento aún más humillado, cuando tras estar la ciudad abandonada a su suerte durante dos días, no tuvo empacho alguno Su Sanchidad en aterrizar cuál Celeste ser para darles a sus vecinos unas palmaditas en la espalda y durante unos minutos, decirles aquello que el médico de mi pueblo decía a mis ignorantes paisanos, mientras liaba un cigarro de picadura…”tranquilos, amigos, que la ciencia está haciendo todo lo humanamente posible”. Otro de sus rebuznos de demagogo y milongas a los que tan acostumbrados nos tiene.
Él,el alto y demacrado, tan quijotesco como siempre y tan fuera de la realidad, mirándonos a todos desde su altura con su desprecio casi aristocrático y habitual.,paseándose siempre como un toro entre una manada de vacas silenciosas, siempre con Page como el cabestro mayor,interpuestas/os entre el pueblo vociferante e insultante.
Junto a Vivas, su pequeño escudero y socio Gobernador de aquella invadida como Insula Barataria ,otrora orgullosa y bien defendida ciudad española. Un hombre chiquito, pero matón.
Y rodeados de todos los policías que pudieron detraer del cuidado vecinal, mientras intuían cerca a cientos y cientos de militares mordiéndose las manos de rabia, al sentir la vergüenza de su parálisis, orden mediante. Ellos, los de la cabra y el valor más que acrisolado,como con el alma en pena…. sin estar “cogidos” por ningún Pegasus que les ponga de rodillas .
Y sintiendo lo mismo que los miles de ciudadanos que hartos de engaños y humillaciones exclamaban a su paso…
¿A qué vienes…hijo de la g. p…,
Pero como puedes decir una cosa y su contraria, si al día siguiente te fuera conveniente.
Porqué sigues engañándonos haciéndonos creer que no tienes una enfermedad democrática grave, y que no podrías mantenerte siquiera en pie solo, si no fuera por los dos celadores que tus amigos y enemigos nuestros de Bildu y Junts te llevan a diario en volandas, de forma tan menesterosa como humillante para tí mismo y todos nosotros?
Podían decirlo allí, pero lo que yo digo aquí es que, efectivamente, no tenemos un Presidente bípedo, sino a un auténtico ciempiés, si me permiten la metáfora, andando siempre sobre las patitas ajenas de la caterva de bichos que diariamente viven sobre él, en plan de peces rémora,y a cambio de limpiar sus miserias, reciben los detritus que él les va echando, según lo van necesitando.
Comienzo todo este necesario desahogo tras llevar desde hace casi una semana en estado de shock, supongo que como muchos de Vdes, tras ver Ceuta como aquellas calles de París ,allá por mayo del 68. en que vivimos con el miedo del posible inicio de otra Revolución o el principio del fin de una era
Desde allá hemos tenido minuto a minuto información de amigos que constituían más un clamoroso SOS o una despedida,que un deseo de informar, abandonados como se sentían las cuarenta y ocho horas siguientes, vamos,como pudieron sentirse los vecinos de Paiporta, los del AVE por Córdoba o los ardidos por cualquier rincón de España.
Mientras, el muy desalmado pretende hacernos creer que la culpa es de muchos jueces a los que deberíamos poner “sub judice”, del Cambio climático , de las Mafias o de aquél Cid Campeador que no fue capaz de acabar con todos ellos…mecagoén!
Ellos, los sociatas, los que además de considerarnos imbéciles a todos, han olvidado que vienen de aquella Revolución Francesa, la madre que empezó a hablarles de la Igualdad y demás zarandajas sobre las que han ido montando la industria de su ideología, pero que también los conminaba hacia “la pobreza honorable del hombre de Estado, que debería ser como un estoico”.
No puedo evitar el recordarlo, mientras veo de continuo a nuestro Incoherente Presidente,el perdona amigos antes de acabar su penitencia, volando más que un vencejo sobre ese Falcon con el que salió huyendo ante tanto dolor ajeno, para aislarse y rezar por ellos en la palaciega Mareta, en donde al dia sigiente, ya recuperado, aún tuvo tiempo para aconsejarnos música veraniega.
Manejando, una vez más, la frivolidad y vulgaridad como su peculiar escudo de armas.
Para ir acabando, permítanme dos citas,de Goëthe…”Prefiero la injusticia al desorden”,y otra de Chateaubriand que aunque monárquico, en sus Memorias de ultratumba, tras vivir aquellos desmanes revolucionarios, acabó exclamando…”que venga alguien, aunque sea Napoleón”.
¿Cuando seremos capaces de quitarnos el caparazón anímico de la ideología, para exigir a nuestros mediocres políticos hacer cosas que llenen de sosiego y protección nuestras vidas, y se dejen de la enervante palabrería que consume sus vidas y todas las nuestras.
POSDATA…Escribo bajo el preocupante y ensordecedor ruido de las pasadas de helicópteros que transportando auténticos úteros llenos de aguas, pretenden romperlas sobre un fuego cercano…y por si no cabíamos en casa…!!!
LO ESPANTOSO NO ES SER LLAMADO MISERABLE. LO ESPANTOSO ES SER LLAMADO MISERABLE Y SERLO, decía Castellani ,el famoso jesuita y escritor argentino.
Feliz verano
Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
Huesca

